Con suspensiones electrónicas semiactivas y control de crucero adaptativo, la KTM 1290 Super Adventure S reina en el asfalto impulsada por sus 160 caballos y un reparto de pesos que favorece su carácter deportivo.
La gama más divertida de KTM posiblemente sean las Duke. Motos «naked» creadas para disfrutar haciendo todo tipo de diabluras gracias a su bajo peso, su elevada potencia y sobre todo su manejabilidad, en cualquier tipo de carretera, por muy sinuosa que esta sea.