Abdallah era considerado posible sucesor de Bin Laden y cerebro de los atentados terroristas contra las embajadas estadounidenses en Nairobi y Daressalam en 1998.
Un magistrado keniano suspendió por dos semanas el entierro del campeón olímpico de maratón a petición de su madre, que duda del carácter accidental del fallecimiento.