Wangari Maathai, que falleció en la noche del domingo de cáncer, era la personificación de un término ya manido, pero muy pocas veces entendido: el desarrollo sostenible.
La actriz, embajadora de Oxfam, se desplazó hasta el campamento de Dadaab a donde decenas de miles de refugiados somalíes han llegado huyendo de la sequía y de la guerra.