El creador de contenido Pablo Cabezali, que cuenta con más de 600.000 suscriptores en el canal de YouTube «Cenando con Pablo» acudió al establecimiento que el conocido cocinero de la televisión tiene en Zarautz, Guipuzkoa
Pasó de hacer vídeos en el confinamiento a ser una codiciada repostera que defiende el consumo ocasional: «No la tomas todos los días, por eso tiene que estar muy rica»
Aunque no menciona el nombre del programa, el cocinero vasco critica también la versión infantil del formato: «Los niños tienen que hacer cosas de niños»