Acerca de las obras que tienen la «ciudad levantada», Bugallo ironiza al afirmar que «todos los Años Santos tocan en Santiago», unos 14 cada siglo, y la ciudad «no se puede parar».
Las previsiones son que unas 200.000 personas acudan el 6 de noviembre a Santiago «porque además estamos recibiendo peticiones de distintas diócesis diciendo que van a venir».
La ingeniería oportunista se dispara en el recorrido que seguirá la comitiva de Benedicto XVI el próximo 6 de noviembre; pero no todo el mundo ve ventajas