Han ordenado retirar de todos sus centros las fotos e imágenes de su fundador, castigado por Benedicto XVI por abusos sexuales durante décadas a seminaristas.
La reunión permitirá a la jerarquía de la Iglesia abordar una de las crisis más graves que ha atravesado la institución, acusada de haber encubierto por años a curas que abusaban sexualmente de menores.