Hace algo más de 82 años que los padres de Dolores Bóveda abrieron en Carril (Pontevedra) el primer restaurante. «Desde el principio apostaron por la calidad -explica Loliña- y por las recetas tradicionales de la costa». Nada de esto ha cambiado.
El Estado ya sacó a subasta ambos vehículos en el 2015, pero quedó desierta. En aquella ocasión el precio conjunto de los dos coches ascendía a cerca de 700.000 euros