Ante el desencanto de Esquerra, el dolor del BNG y el enojo del PNV, al presidente solo le quedan dos caminos: un programa de reformas y una operación de imagen
Durante la homilía, el obispo ha recordado a las familias de las víctimas que no están solas y que toda una ciudad comparte su dolor, y ha querido dar «esperanza y fuerza» a las familias destrozadas por el dolo