Los populares aún ayer se debatían entre el malestar por la falta de «generosidad» del exjefe del Ejecutivo, que no apoyó a Rajoy y el entusiasmo por su discurso «motivador»
Los populares han diseñado este acto con el exclusivo fin de engrasar la maquinaria electoral en un año convertido ya, todo él, en interminable campaña