El Tribunal Superior acordó desestimar las acusaciones de calumnia e injuria, delitos de los que el exministro era parte directamente afectada, por lo que ahora tendrá que prestar fianza para continuar personado por los otros delitos en calidad de acción popular
Unidos Podemos y las confluencias amenazan la cómoda hegemonía que han mantenido los socialistas desde 1977 hasta el 20D, cuando las fuerzas se igualaron