Tras dos días de deliberaciones, un Supremo fracturado decidió, por 15 votos contra 13, mantener la doctrina de que sea el prestatario y no la entidad quien abone el impuesto
Tras dos días de deliberaciones, un Supremo fracturado decidió, por 15 votos contra 13, mantener la doctrina de que sea el prestatario y no la entidad quien abone el impuesto