El texto aprobado omite la condena expresa a Marruecos por desmantelar el campamento saharaui. Una decena de activistas pro-saharauis son expulsados de la cámara.
«El Estado es un invento delicado al que no le convienen ni conmociones sísmicas ni las temperaturas ardientes», aseguro la ex vicepresidenta de Gobierno.