La Ciudad Vieja de Jerusalén vuelve a ser el epicentro del enfrentamiento entre palestinos e israelíes, que ha dejado este fin de semana cuatro muertos y violentos disturbios
«Este es un día de orgullo para la nacionalidad palestina. Rendimos homenaje a los mártires, a los prisioneros, a los heridos y a quienes han dado su vida» explicó Mahmud Abás
Efectivos antidisturbios de la Policía israelí irrumpieron en el recinto sagrado y fueron recibidos con piedras, bengalas y fuegos de artificio lanzados por grupos de de palestinos que se habían atrincherado en una mezquita