Queda muy poco margen de maniobra para reanimar unas negociaciones cuyo certificado de defunción quizá se firme la semana que vienen en la reunión de la Liga Árabe.
Benjamin Netanyahu no prolongó la suspensión de la colonización, a pesar de las presiones internacionales y de la amenaza de la Autoridad Palestina de por fin a las negociaciones directas de paz.