Fue bautizado como el arquitecto del holocausto. El responsable directo de la muerte de seis millones de judíos asesinaba desde su escritorio, sin mancharse las manos. Tras la caída de Hitler acabó escondiéndose en argentina, pero el Mosad lo capturó. Tras un rápido juicio, en abril de 1961, Adolf Eichmann acabó en la horca
Por Jesús Flores