Muestran su rechazo a la presencia desde el 2009 de estos áridos en el monte de Cabanas y de las 400.00 toneladas que se acumulan en el puerto exterior de Ferrol.
El conselleiro de Medio Ambiente sostiene que el Gobierno gallego actuó «con diligencia, transparencia y determinación» respecto a la comercialización de los áridos contaminantes.