La decisión ha provocado una profunda indignación en la oposición y en las asociaciones que se han personado como acusación particular, que denuncian una «justicia a varias velocidades».
Le Pen logra un 23% de intención de voto, por delante del 21% que obtienen tanto el actual presidente francés como la líder socialista, Martine Aubry, según el sondeo del diario «Le Parisien».