Un empleado del control de calidad de Stellantis disfruta a diario, para ir a trabajar, de un coche de los años 70 similar al que conducía Adolfo Suárez cuando era presidente de España
El comprador, de Vigo, quiso revender el vehículo pero su cliente hizo un chequeo técnico y descubrió desperfectos estructurales originados por un grave accidente en Alemania