LLEGAR A ISLANDIA es como cruzar el muro de «Juego de Tronos», pero sin Jon Snow esperándote en el otro lado. Glaciares, volcanes, la tierra escupiendo agua y humo y veranos con días eternos en los que nunca se pone el sol.
Tras ler esta novela, traducida directamente do islandés polo poeta Elías Portela nunha versión excelente, non é difícil recoñecer a orixinalidade e potencia narrativa desta voz literaria.