Durante los dos años de contrato se elaboraron nóminas, se ingresaron las cuotas correspondientes a la Seguridad Social y se declararon los ingresos en el IRPF. Sin embargo, una inspección posterior detectó indicios de que el trabajo no se había realizado realmente
El acusado pactó con el fiscal tras comprometerse a entregar 34.000 euros pero Hacienda exige que devuelva hasta el último céntimo y reclama 3 años y medio de cárcel