Los fracasos en Irak o Afganistán siembran dudas sobre un ataque a la república islámica, alimentadas por el choque entre los «halcones» y los no intervencionistas de la Casa Blanca
Lo que más teme desde siempre es que puede ser entregado a EE.UU., donde cree que afrontaría la pena de muerte por la difusión de 250.000 cables diplomáticos que abochornaron a líderes mundiales