La novela, «Hendaya», incluida en el género de novela negra, es una reflexión sobre las nociones de identidad y de frontera, y sobre la condición del emigrante y del exiliado.
El título está en lengua latina y significa «no me toques», en referencia a un pasaje de la Biblia en que Jesucristo pronuncia esa frase ante María Magdalena después de su resurrección.