Los inmigrantes tendrán que acumular 30 puntos a través de pruebas orales de italiano y conocimiento de la Constitución, si no lo consiguen serán expulsados.
El Ayuntamiento, que organizó esta iniciativa en conjunción con líneas de ayudas de la Xunta de Galicia, espera seguir ofreciendo nuevas actividades formativas en el futuro.
Los inmigrantes de Estados Unidos, Portugal, Brasil, Bolivia y Egipto, y que ahora residen en Ames, acercaron a los chicos mediante cuentacuentos en sus propias lenguas a su cultura.