Los ministros de Interior de la Unión sugirieron a Italia que emprenda la repatriación de esos inmigrantes a sus lugares de origen, si es que no cumplen con los requisitos para pedir el asilo político en Europa.
Claude Gueant, uno de los más cercanos consejeros de Sarkozy, ha pedido la reducción del el número de personas admitidas como inmigrantes laborales, que llega a 20.000 por año.