El rechazo de Italia y Malta a acoger el buque «Aquarius», con más de 600 inmigrantes abandonados a su suerte, obliga a echar un vistazo al Derecho Comunitario. Las leyes son demasiado laxas y poco determinantes sobre cómo debe producirse la acogida
Los inmigrantes se agrupan por nacionalidades y se están creando guetos. La mayoría presentan síntomas de cansancio, deshidratación y mareos; 15 de ellos, quemaduras químicas serias
Un buque con 629 inmigrantes a bordo se mantiene parado a 35 millas de Italia y a 27 de Malta a la espera de instrucciones. Ninguno de los dos países ha permitido el desembarco en sus puertos