Maratones a pleno sol, peregrinaciones, exposiciones y cientos de actos más se sucedieron en el 2000 para que la Unesco incluyera a la Muralla como bien mundial
Maratones a pleno sol, peregrinaciones, exposiciones y cientos de actos más se sucedieron en el 2000 para que la Unesco incluyera a la Muralla como bien mundial