«Se trata de una caída significativa en tres de los meses más importantes del año, lo que sitúa a Santiago entre las ciudades del norte de España con peor evolución», advierten
La población de la provincia lucense sigue creciendo gracias a la llegada de inmigrantes, la recuperación económica y la baja tasa de paro femenina, frenando así medio siglo de descenso poblacional