Los negociadores de cada país trabajan para consensuar un texto marco que pueda ser aprobado el viernes por los jefes de Estado y de Gobierno, pero lejos de alcanzar un acuerdo, el debate cada vez tiene una temperatura más elevada.
El presidente estadounidense llegó a las 16.35 horas locales acompañado de su esposa, Michelle, quien lucía un vestido granate de clara inspiración surasiática.