Ya sea por la falta de recursos de los comuneros, o por la inacción de propietarios particulares, las zonas quemadas siguen aún repletas de troncos negros que son nocivos para el ecosistema
La gesta vecinal que frenó en Vigo las llamas con tinas y cubos choca con la proliferación de maleza en fincas urbanas quemadas en el 2017 y el diseño de un ambicioso cortafuegos