El pasado sábado el portero lucense aprovechó una de las jornadas que tenía libre para acudir al santuario de la Virgen de los Milagros en Amil (Moraña)
Especialista en motivar, Valdano ha seducido dentro y fuera del vestuario por persuasión y nunca por percusión. «El golpe en la mesa sirve de poco», dice. Su último libro es un canto al fútbol como escuela de vida