Nadie antes había criticado con tanta dureza a la Iglesia Católica, ni nadie había alcanzado esos extremos en la narración de historias autobiográficas.
Los milicianos les sacaron del coche a patadas, les robaron todo el material, les golpearon repetidamente y después dispararon al conductor del vehículo en el que viajaban delante de ellos.
En el caso de las cadenas de televisión del grupo RTVE, alrededor de 12 millones de personas contactaron con los programas especiales sobre la visita del pontífice