Francisco otorgó un año jubilar al Santuario de las Apariciones que atraerá a miles de peregrinos, mientras a León XIV le tocará beatificar a Sor Lucía
Defendió en una reunión privada con los cardenales «el cuidado amoroso de los débiles» y «el diálogo valiente y confiado con el mundo contemporáneo», y les exigió adhesión al Concilio Vaticano II
Superar la división de la iglesia, contener la pérdida de fieles, avanzar hacia una iglesia más universal o definir el papel de la mujer son algunos de los desafíos a los que se enfrentará el sucesor de Francisco