El Celta cayó goleado en Balaídos (1-4) en un partido marcado por la polémica expulsión de Iago Aspas en la segunda parte que dejó el partido en bandeja al Real Madrid
Con la necesidad de firmar un buen final, con el acicate del morbo tras la suspensión y con el precedente del éxito copero, los célticos desafían al Madrid
El conjunto vitoriano goleó a un Celta (3-1) desanimado y con la moral baja. La entrada de Aspas en el segundo tiempo sirvió para recortar distancias (de penalti) y darle vida a los celestes