El proyecto, que entrará en funcionamiento en 2027, contempla 50 MW de potencia, la creación de más de 1.500 empleos y una inversión superior a 55 millones de euros
La instalación reutilizará el agua que vierte la bocamina de carbón para generar hidrógeno verde con energía renovable, en parte suministrada por una planta fotovoltaica ubicada en el entorno del Pozo Fondón