Medio millar de personas recorrieron las calles de Vilagarcía, divididos de nuevo entre la movilización de la CIG, algo más numerosa, y la convocatoria conjunta de UGT y CC. OO.
El régimen lanza una caza de brujas contra quienes apoyaron las manifestaciones y eleva la alerta ante la importante llegada de barcos y aviones de combate estadounidenses a la región