Los restaurantes ven con preocupación el creciente aumento de clientes que no aparecen o grupos que se reducen sin previo aviso y ven difícil tomar medidas
Al frente del bar Palermo, Dayanis busca ganar estabilidad tras años trabajando para «otros»: «Siempre hay gente que falla, no te paga, no te valora...»
El ocio planificado es ya la nueva normalidad en una sociedad que programa a meses, semanas, e incluso años, su tiempo «libre». Los hosteleros no dejan de batir récords: «Tenemos reservada una mesa para el 3 de enero del 2026»