El trabajo pretendía demostrar que la terapia continua, frente a la estándar con dos semanas de tratamiento y una de descanso, permitiría aplicar una dosis similar con una menor toxicidad, manteniendo la eficacia.
Las muestras de afecto recibidas desde su ingreso supusieron para la actriz «todo un derrame emocional», según escribió Abascal desde su teléfono móvil en su página de Facebook.