El Tribunal Superior condena al Sergas por no hacer pruebas diagnósticas a una mujer de Ponteareas de 56 años a la que le podían haber diagnosticado un tumor. Los jueces consideran acreditado que ya estaba en estado terminal
Fue curada de un cáncer de cérvix, pero no le informaron de riesgos de la operación y será indemnizada con 20.000 euros; el tribunal descarta mala praxis