La artista estadounidense lleva alrededor de un año siendo la protagonista de un exhaustivo análisis sobre su comportamiento. En el que ella no interviene. Los comentaristas no hacen más que darle vueltas a si esa chica de tan solo 21 años está desquiciada o, más bien, es un auténtico genio del márketing
Disney ha malcriado a toda una generación. Y, ahora, todo cuento de hadas que se precie, se ve obligado a incorporar la pareja de antagonistas por excelencia