Se puede hablar de cómic como arte superior, de novela gráfica como obra de máxima elaboración y narratividad, y en el caso del neoyorquino Jules Feiffer (1929) todo esto está justificado
El reencuentro, con beso incluido, entre Julia Roberts y Richard Gere demuestra que la química entre ambos sigue intacta. Al igual que el idilio entre esta película y la audiencia