Según fuentes policiales, los empleados de la UNAMA fallecidos son cuatro nepalíes que se encargaban de la seguridad, así como un rumano, un noruego y un sueco, mientras que el jefe de la misión resultó herido, pero sobrevivió.
Entre las posibilidades se estudia la imposición de una zona de exclusión aérea, un bloqueo marítimo a la entrada de armas y la creación de un corredor para suministrar ayuda humanitaria.