Su intención era que la campaña de financiación colectiva para ayudar a su amiga llegase al mayor número de personas posibles. Por eso le pidió ayuda al director, con más de 800.000 seguidores. «Ya está pagado», le respondió el cineasta, asumiendo los 665 dólares que faltaban para cubrir la prueba
Chirría la puerta, crujen las maderas, el viento susurra tu nombre... El terror es para valientes. Te retamos a acompañarnos en este maratón de cine de miedo. No pongas excusas. Que se abstengan los cobardes