Tenía una belleza magnética, una mirada que no pudo esquivar el maestro gallego del paisaje y discípulo de Sorolla, Francisco Llorens, que la inmortalizó en este icónico retrato
Nació el 26 de marzo de 1923, empezó a trabajar de chaval con su padre levantando balados, cavó y cultivó la huerta, agarró el pico y la pala, y emigró a Suiza, donde pasó 17 años
Polémica por las imágenes de decenas de participantes en un retiro cristiano cantando la canción «Madre Tierra» en Cuelgamuros, ante el lugar donde están enterradas miles de víctimas franquistas