Condicionada por el ataque a la deuda española y de otros países europeos, como Francia y Austria, la Bolsa acumula pérdidas anuales que se sitúan en el 15,71 %.
El impulso por el avance de las plazas internacionales en previsión de un arreglo de la situación griega y una rebaja de los tipos de interés han sido los condicionantes.