Un consorcio español, en el que figuraban la operadora ferroviaria y Adif, compite en la subasta por el proyecto de alta velocidad entre Río de Janeiro y Sao Paulo, en el que se estima que se invertirán 13.000 millones de euros
Creen que detrás del debate sobre la seguridad en la alta velocidad española hay «intereses económicos» de empresas competidoras extranjeras que pujan por concursos del AVE