La víctima, de 24 años, falleció el sábado pasado en Yakarta, de camino a un centro médico después de haber sido rechazado por un hospital especializado en el virus H5N1 por la falta camas libres.
Aconseja a «Science» que no publique la metodología usada por los virólogos holandeses porque, de llegar a manos de terroristas, podría ser usada para fabricar un arma biológica.