La iniciativa nació en 2016 de la mano del presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, que reunió a los atletas que se habían visto obligados a abandonar su país
La Federación Española de Tenis afirma que la ciudad asturiana tiene un «un 50 %» de posibilidades de convertirse en sede del torneo que se iba a celebrar entre el 17 y 23 de octubre en Rusia