El laborismo británico pierde de manera humillante las elecciones parciales en la circunscripción de Norwich North, primera cita electoral tras el escándalo de los gastos.
El primer ministro calificó los resultados de «decepcionantes» y atribuyó el descontento de los ciudadanos al desgaste de su partido tras los abusos en la Cámara de los Comunes.