Los esfuerzos del líder laborista por conectar durante la campaña con el electorado se vieron entorpecidos por un nuevo patinazo al calificar ayer de «intolerante», aún con el micrófono abierto, a una mujer que le había interpelado poco antes.
Los conservadores estudian un posible pacto con los nacionalistas escoceses y galeses así como con los unionistas de Irlanda del Norte si su partido no consigue la mayoría absoluta en las elecciones del 6 de mayo.