La Guardia Civil, que confisca las primeras urnas y millones de papeletas, y la policía impedirán la apertura de los colegios electorales allá donde los agentes catalanes desobedezcan al juez y no lo hagan
El Gobierno de Alejandro Lerroux declaró el estado de guerra tras la proclamación del Estado catalán por Companys, que fue detenido, procesado y encarcelado